• CIRUGÍA ORAL: Apicectomías, caninos incluidos, frenectomías, extracción de cordales incluidos.
  • IMPLANTOLOGÍA: reposición de ausencias dentarias.
  • INJERTOS ÓSEOS: regeneración ósea, elevación sinusal (traumática ó atraumática).

Apicectomías: cuando existe infección en la raíz de un diente endodonciado hay veces que es necesario realizar una intervención para limpiar el hueso y la raíz, y de esa forma podemos conservar intacto el diente y alargar su vida útil.

(Insertar fotos de imagen apical con foco y control postoperatorio son foco).

Caninos incluidos: En un porcentaje notable de los pacientes (sobre todo mujeres) no llegan a erupcionar los caninos permanentes y hay veces que están incluidos en el paladar y por la posición nunca llegarán a erupcionar.

La planificación del tratamiento en estos casos es:

  • Si el canino está en una posición favorable, traccionar con ortodoncia y llevarlo al lugar adecuado en la arcada dentaria.
  • Si la posición del canino no es favorable, se extrae y se colocará un implante en su lugar para que armónicamente quede una sonrisa simétrica.
  • Extraer el canino y si no es posible colocar un implante, se adecuarán el resto de los dientes para que la sonrisa quede armónica.

Frenectomías: Los frenillos labiales muy voluminosos pueden interferir en la correcta colocación de los dientes permanentes y pueden producir retracciones no deseadas de la encía. En estos casos es necesario cortas los frenillos para eliminar esa inserción que tracciona de la encía.

(Fotos de frenectomía pre y post-tratamiento)

Extracción de dientes incluidos: Las muelas del juicio debido a su posición dentro de la arcada y a que son las últimas en formarse, muchas veces no tienen el suficiente espacio en boca para poder erupcionar correctamente. En estos casos se deben hacer controles radiográficos periódicos para asegurar que no producen ninguna patología (pueden provocar infecciones, quistes, caries en los dientes adyacentes, etc…) en caso necesario se deben extraer. La intervención se realiza con anestesia local y es indolora.

Implantología: Actualmente las ausencias ó pérdidas dentarias deben reponerse porque los “huecos” en la boca tienen un efecto dominó sobre el resto de los dientes en la arcada produciéndose desplazamientos indeseados (como extrusiones e inclinaciones) que acaban afectando a la oclusión y al funcionamiento normal del resto de los dientes.

Si las condiciones del paciente son óptimas: buen estado de salud, buen soporte óseo, ausencia de enfermedad periodontal, etc…, lo ideal es colocar un implante en el hueso que va a hacer la función de raíz del diente y al que posteriormente se le atornillará una corona (que es la parte visible del diente en boca).

Injertos óseos: En casos en los que hay pérdida de hueso, podemos recuperar parte de ese hueso perdido empleando hueso artificial. Normalmente de origen bovino, liofilizado y sin matriz orgánica, es un hueso sometido a todos los controles exigidos para su uso en este tipo de técnicas.

Elevación sinusal: El seno maxilar es una cavidad hueca que está ubicada en el hueso maxilar y los molares están en relación íntima con esta cavidad. Al perder los molares, en el proceso de cicatrización, esta cavidad aumenta de tamaño pudiendo comprometer la altura del hueso para poder colocar implantes en la zona maxilar. Es entonces cuando mediante una técnica quirúrgica que consiste en un abordaje lateral en el maxilar, colocamos hueso artificial dentro del seno para poder conseguir una altura de hueso adecuada para poder colocar el implante sustituyendo al diente que se había perdido.

(Foto de seno neumatizado y foto de seno post-elevación)

Todas las intervenciones se realizan con anestesia local en el gabinete dental.

También disponemos de una colaboración con médicos-anestesistas para realizar las intervenciones antes mencionadas bajo sedación en caso de que el paciente así lo requiera.